No soy un libro abierto, digamos que soy más como una revista pornográfica, para leerme sólo hace falta un poco de tiempo y sana curiosidad. Además, ya nadie lee las revistas pornográficas, son muy de ñor (espero no ser muy de ñor...bueno, depende del ñor jojo), el Internet ha pasado a sustituirlas. Ya nadie les guarda el tiempo y el presupuesto suficiente a este tipo de revistas. Además, comprarlas da vergüenza al comprador, es un objeto que no cualquiera busca y mucho menos acepta que quiere o tiene.
Pero me gusta ser una revista pornográfica y no un libro abierto. El libro abierto te lo ofrece todo, pero sólo después de una ojeada sabes más o menos qué contiene, y puedes sumergirte la vida entera revisando sus lineas y viendo pequeñas cosas que no habías notado antes, A diferencia de la revista porno. La revista porno, de entrada, ya sabes de qué va, no debes revisarla, una revista porno lo es siempre de sexo, además siempre pasa lo mismo. Pero, si es así ¿Por qué la gente sigue viendo porno?.
El porno se disfruta en la Clandestinidad, en secreto, dónde nadie te ve, además, el porno, aunque siempre muestra el acto, siempre lo muestra de manera distinta y te puedes pasar la vida viendo una sola imagen, disfrutando de cada centimetro, pensando en cosas distintas, el porno te da material y tú piensas en esas cosas que te dan placer, esas cosas que no escribes ni le dices a nadie, y te tocas, con el porno te tocas, hay un contacto intelectual (Hay relatos y las mismas imagenes te dan para hacer más) y hay contacto físico, hay placer y (qué rico) hay orgasmos.
La revista pornográfica se esconde, tiene un escondite que sólo se abre cuando se quiere estar en la intimidad, también es el desahogo, ayuda al desahogo con la mano amiga. Así me gusta ser, un secreto, un secreto que parece que siempre grita qué tiene, qué contiene, pero que le gusta revelarse en la intimidad para producir placer (ya sea físico o mental).
Además, el libro abierto se puede leer en las librerias y en la bibliotecas, en lugares públicos y sólo un rato, pero la revista porno, esa te la venden envuelta (o no si es usada) y no la ojeas hasta que no estas en tu casa (puedes hojearla si la compras en un lugar especializado dónde la gente va a sacar ese lado que nunca saca, allá donde compran cuero y peluches y esposas y eso, ese lado que no muestran ni a sus amigos). pero la revista nunca la abres en público, nunca la hojeas en publico, la descubres, porque si lo haces, una de dos: o eres muy aventurado o eres imprudente (un idiota).
Leer o ver pornografia también requiere de una mente abierta, porque uno siempre puede arriesgarse a encontrar cosas desagradables, mucho, tanto que lo marquen a uno de por vida. Pero uno debe saber que es un riesgo que se debe tomar antes de encontrar algo adecuado que obedezca a tus apetitos.
El porno no es una necesidad, leer libros sí lo es. Es por eso que me gusta ser una revista porno, se me debe buscar cuando uno quiera disfrutar un rato y no servirá de nada forzar las cosas, porque cuando uno fuerza las cosas entonces no hay placer garantizado (ni erección garantizada), no, antes bien, se me debe buscar cuando uno haya acabado los deberes del día, cuando uno pueda darse el tiempo de explorar y explorarse, para encontrar nuevas sensaciones y nuevas terminales nerviosas o simplemente estimular las viejas ya tan conocidas y queridas.
No se nos recomienda para todas las edades, antes bien tenemos restricciones, las revistas porno no son para cualquiera.
Así que ya saben que no todos son libros abiertos o cerrados, algunos somos revistas porno que esperamos por, como dije antes, la atención de unas manos que tengan el tiempo y la curiosidad para experimentarnos, para que vean dentro de nosotros ese acto que siempre es el mismo y siempre es distinto, somos la simplicidad, la obviedad y aún así, seguimos causando tentación por donde vamos. O eso queremos seguir creyendo.
Uy PS: Antes de nada, lavarse las manos "plis"
Ser sexy o morir en el intento ;)
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