Pareciera que la única palabra
En este pensamiento mío
Que resuena y me recuerda
Que huele y me lleva;
Es la palabra, la única
Poco elegante, pero siempre nuestra
Pues para el día en que ya no lo hacemos
Y la noche que ya no me gusta
Solo sé que es ahí donde te encuentro
Solo espero que mi pobre cerebro no se pudra
Y mi corazón no te extrañe tanto
En esta desviación
Que –naturalmente- tú me provocaste
Sólo espero…eso…sólo espero
Que no se pudra, que no, que no lo haga
Pues no hay nadie….
Nadie que se compadezca
De mi pobre cabeza y mí vista sumergida
Entre tanta pornografía.